Deporte extremo y brostep son como anillo al dedo. Si nos preguntamos qué escucha un chaval que se lanza por un half pipe a hacer cabriolas en el aire o qué lleva una chica en el iPod que hace deporte extremo no podemos caer en el noventerismo de pop-punk californiano de rebelde de palo. A fenómenos extremos, músicas extremas. Y en eso Sony Moore es el jefe.

En la última edición de los X Games de Aspen, el californiano calentó a la banda a base de sus mejores clásicos. En la pista, todo el mundo vestido con atuendo de esquiador, al aire libre con unos soberanos cinco grados bajo cero. La cuestión es divertirse e ir a tope, ¿o no?

¡Ah! Y nos escueza o no, esto es un nuevo hito en la historia de la música electrónica.