Hace exactamente veinte años nació en la calle Leganitos (lugar hoy conocido con el nombre de China Town) de Madrid SOMA, y durante una década constituyó el principal feudo del techno tanto en la capital como en el país. Fue en este mítico club donde se pudo escuchar a gente como Richie Hawtin, Dave Clarke, Juan Atkins, Surgeon, Ben Sims, Cristian Vogel, Oscar Mulero o Jeff Mills. Una sesión que se volcó en tomarle el pulso de forma constante al techno, no sólo importándolo desde fuera con artistas internacionales, sino trabajando el nacional llegando a ocupar un papel imprescindible en la evolución de este género. No es casualidad que en mayo, sus principales invitadas fueran Pelacha y Monika Osmo, dos talentos 100% patrios.

Su desaparición provocó una cierta sensación de orfandad, que de cuando en cuando se aminora con eventos puntuales como es el caso de esta celebración de su vigésimo aniversario. En esta ocasión han decidido dividirla en dos, así la primera ya tuvo lugar en mayo con un enorme éxito, y ahora llega la segunda que promete superarla de la mano de Jeff Mills. Un nombre básico cuando hablamos de techno, que se sitúa en los albores mismos del nacimiento de este género de la electrónica. Lleva musicalizando nuestras vidas desde los años 80, cuando empezó bajo el sobrenombre de The Wizard, pues lo que hacía, y sigue haciendo, con los platos sólo puede ser calificado como magia. Ha sido la fuente de inspiración de todas las generaciones de techno que han venido detrás, no sólo como dj sino también como productor. Su talento se desarrolló en la pionera escuela de Detroit desde donde llegó a fundar Underground Resistance, una etiqueta que construyó una seña de identidad propia y se negó a seguir los caminos marcados desde el ámbito más comercial. Desde su partida en 1992 han sido varios los sellos legendarios en los que ha participado como creador, tales como Axis, The Purpose Maker o Tomorrow. El cartel lo terminan de completar, como no podía ser de otro modo, los habituales de SOMA: Xpansul, Elesbaan y HD Substance.

Durante una noche sentiremos que SOMA no se ha ido, que ha seguido siempre con nosotros, y lo cierto es, que de alguna forma, lo ha hecho.