De raíces canadienses, Mutek se asocia a los sonidos más novedosos dentro del rango artístico electrónico. Se celebra en Montreal, México DF y Barcelona. Este pasado fin de semana ha tenido lugar la edición de Ciudad Condal repartido en cinco escenarios urbanos: La Antigua Fábrica Estrella Damm, la Sala Apolo, el Institut Fracés, el Convent de Sant Agustí del Borne, y el Teatro Barts. Cinco puntos a una estrella que cada edición atrae a más público y artistas, así como forja una consolidación a las nuevas tendencias dentro del campo de la experimentación.

Miércoles 2 de marzo
Era miércoles, y Mutek daba el pistoletazo desde el Convent de Sant Agustí. Un evento patrocinado por la marca Ableton donde al entrar la mítica Sala Noble todos los ordenadores se conectaban sin necesidad de cable y juntos creaban sonidos en la misma plataforma haciendo nuevos tracks colaborativos. Esto es tendencia, y con este comienzo, se auguraban muchas sorpresas.

Esa misma noche tenía lugar la inquietante actuación del músico Franck Vigroux junto con el diseñador de vídeo Kurt d'Haeseleer y su performance audiovisual Centaure, en la que ambos exploraban un entorno sonoro abrasivo navegando entre sonidos industriales, ruidos y el mínimal a la vez que los efectos visuales sumergen al espectador en un mundo digital. Una manera colosal de atrapar al espectador con el sonido, siendo capaz de transportarle al mismo infierno gracias al brutal control de los sentimientos por medio del show. Completaba el cartel Edu Comelles presentando en directo su último trabajo discográfico. En esa ocasión el directo contaba con una pieza de vídeo del artista visual xGuix preparada y concebida especialmente para "Agost" el disco de Comelles publicado por el sello Spa.Rk De Barcelona.

Llegados a este punto, hemos de aclarar que Mutek pertenece a la nueva ola de festivales audiovisuales, una nueva tendencia en el género representada en España por L.E.V, Mira Festival y del que hablamos hoy, Mutek. Ya que yo tampoco soy un gran conocedor de este género acompañaré el trascurso de los acontecimientos con videos.

Jueves 3 de marzo

Era el turno de una de las grandes apuestas de Mutek, que venía con dos fechas, la primera en el Teatro Barts y la noche del sábado en la Sala Apolo. Sí, hablo de Henrik Schwarz, un de los reyes de la música electrónica alemana, pero que esta vez venía reinventado en experimento a modo live.

El warm up venía a cargo de Afloat, el dúo barcelonés compuesto por Nev.Era y el pianista Albert Catalá, tendencias neoclásicas y electroacústicas. "Trialogue ", el show estrella, es el fruto de la fusión del universo de Bugge Wesseltoft, pianista de jazz noruego; Henrik Schwarz, y el músico sueco Dan Berglund,  quienes se presentaban por primera vez juntos en la Barcelona deleitándonos con ese diálogo generado por  “la delicada fusión de jazz, música clásica y electrónica” que surge de la unión de estos tres artistas. Sin duda uno de los puntos más gordos del festival. Caviar para los oídos en forma de notas musicales, una experiencia para ser vivida y no para ser contada.

Viernes 4 de marzo

Era el día de mudarse a la Antigua Fábrica Estrella Damm. Colindante con la imponente Sagrada Familia hacían un espectáculo visual y un escenario perfecto. Industrial, pero a la vez cálido y acogedor.

La velada venía precedida por la actuación de los legendarios The Orb, con 28 años de carrera a sus espaldas. Considerado como uno de los grupos  más influyentes de la música electrónica de principios de los noventa en UK por engendrar el género del ambient house y por producciones de aquella época comoThe Orb's Adventures Beyond The UltraworldyU.F.Orb, las cuales les posicionaron ante la crítica como los pioneros de la electrónica "atmosférica" y "futurista". Lo cierto es que The Orb buscó algo más moderna de lo que es. Las opiniones eran variadas. A mi, me gustó su show.

Pero sin duda la actuación de la tarde fue la de Shigeto (sin olvidar lo que haría más tarde Henrik Schwarz en el Apolo). Un live completísimo con bateria y teclado presentando Intermission, su ultimo Ep. El warm up corría a cargo de Stefan Betke el hombre del dub tras la figura de Pole presentando en España su nuevo proyecto audiovisual.

El escenario Intorno Labs contaba con la presencia de Deadbeat y Adeline. En un espacio donde el sonido se había diseñado ad-hoc en 3D para hacer fluir las empociones, se dieron lugar dos actuaciones cuidadas, y en el caso del canadiense, muy divertidas. Alba G. Corral ponía en debate la cultura de los Vj en las charlas de la Fábrica Damm y nos daba un pequeño toque de atención a lo maravilloso que acontecería en la velada de cierre.

Sábado 5 de marzo

La última jornada diurnal de Mutek era la más esperada (y también la más masiva). Quizá porque tras el line-up se escondía el headliner del festival, Ricardo villalobos con su proyecto Vilod. Lo cierto es que muchos esperaban al Villalobos de siempre, pero no. Villalobos hizo bien lo que había venido a hacer, acompañado por el artista Max Loderbauer y el clarinetista suizo y productor musical, Claudio Puntin, que también es una parte integral del proyecto Ambiq con Max Loderbauer. El trio pintó paisajes lúgubres y tranquilos, y en pocas ocasiones subió los bpms. El que si sorprendió gratamente fue el encargado de cerrar la jornada en la Fábrica Estrella Damm, Valentin Stip, conocido también por trabajos en el sello Other People.

La resonancia era perfecta, en algunos momentos álgidos podías notar como la música te penetraba. La vista era más sencilla, corría a cargo de la artista catalana Alba Corral. Singular, creadora de paisajes de ensueño, rotos y crecientes. Otro que no dejó indiferente fue el productor italiano Vaghe Stelle en la sala Intorno Labs, también conocedor de los sonidos Other People y Nicolas Jaar.

En el mismo escenario la compositora canadiense, Kara-Lis Coverdale, presentaba sus inmaculadas piezas de música “sagrada”, digital y profunda . Uwe Schmidt (Atom™) unía fuerzas con Burnt Friedman para presentar su último disco de jazz inspirado en la electrónica, Lollopy Dripper.

La noche tenía otras caras más que recomendables en formato club: Atom & Tobias y Steffi daban el color definitiva a un Mutek cargado de experiencias, visuales, sonoras y de la vida. Hasta el año que viene.

*Pics by Alba Rupérez