Salir de fiesta tiene un componente mayúsculo de hacer el ridículo. Bailar en plan monguer, molestar a gente con conversaciones que no son ni de su remoto interés, dar la barrila al psuedo ligue de turno, potar a caraperro fruto de los excesos espirituosos, mangar copas a la mitad porque tienes la chequera a cero y te niegas a que la fiesta termine por este motivo...

Pero amigos y amigas. Hay cosas con las que no se puede pasar. Semos libres de hacer cuanto queramos, pero que sepas que en algunos casos estás haciendo el ricículo. Quedando como un parguela ante una panda de desconocidos a los que, no nos engañemos, estás produciendo vergüenza ajena. Y los demás no tienen por qué cargar con tus pecados. Por favor, no hagas esto NUNCA en un garito.

Enseñar abdominales

Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces. Más vale sugerir que enseñar... Vale que dejaras la ESO en pos de ser el tipo más guay del gym. Vale que sacrificaras el sentido de tu voto de por vida solo por partir barras de acero con tu abdomen. Pero amigo, no por ello tienes que ir ahí mostrando el percal sin ninguna exclusividad. Es como si un licenciado llevara una camiseta o un cartel colgado en el pecho diciendo "mira, soy más inteligente que tú".

Y por favor. Una súplica. Vale que un festi de verano, al caloret, tires de outfit vacilón. Pero por favor. Nunca te desabroches la camisa. Es de España profunda en fiestas de pueblo. Lo que hacía tu tío Jacinto cuando se bajaba media botella de orujo. Tontismo elevado a la máxima potencia. Estás bajándote el caché nivel NASA.

Sacar las llaves del coche

A nadie le importa una puta mierda que tengas un carro caro. Además, hoy no se engaña a nadie. Que tengas un buen buga solo significa que tienes un préstamo titánico que devolver al banco durante los próximos siete años. Lo de presumir de coche se quedó en los setenta, cuando tenías un Mustang de puta madre. Pero tener un A3 medio tuneado no solo es una puta cutrada hortera de cojones, sino un cohe de quiero y no puedo. No te flipes, no vas a follar por pagar 400 pavos de letra al mes...

Invitar a copas a pivas

No seas un puto pagafantas. No es caballeroso. No es elegante. Si fueras el protagonista galán de Las Chicas del Cable, pues dabuti. Estás en los años 20 y las mujeres no pueden ni tener una cuenta en el banco. Pero si eres menor de treinta años, si una piva quiere beber algo se lo puede pagar.

Por descontado, por aflojar billete no aumentan tus posiblidades de fornicar. Eso es prostitución dospuntocero. Quince pavetes en copas y a mojar... !Anda ya!

Hacerte el estirado con la música

Que esté todo tu entorno bailando y tú ahí quieto como un pasmarote no te hace parecer guay, sino un puto amargado. Puede que algún alma caritativa se acerque a ti con un extraño interés. Pero no te engañes. Se trata de ternura, compasión, incluso pena. Incluso por un absurdo y beodo sentido del deber, te invitará a moverte. Puede que aquí veas una fisura por la que colarte. Pero negativo bro. Ya has quedado como un rancio ante él o ella. Eso es un ángel que te envía el destino para que espabiles y dejes de hacer el gilipollas de una puta vez.

Pedirle música al dj

Hay casos, extremadamente puntuales y bajo un contexto, en el que puedes pedir canciones al dj. Normalmente esto lo suele indicar la distancia al público. Si el dj está cerca, es una fiesta pequeña y vas a pedir algo que tiene sentido con lo que está sonando, vale. Eso o algo que te haga quedar como alguien que sabe de música. Pero por favor, no pidas Despacito en garito de rock. Si estás más perdido que un pulpo en garaje, pues vete a tomar por culo.

Y sobre todo, no vayas con todo tu trozo a soltar frases del palo: "Pon algo más conocido"; "Pon algo que conozca la gente"; "Saluda a mis amigos que es su cumpleaños"; "Baja la música" (sí, me ha pasado)... Ni ninguna puta mierda que se le parezca.

Rechazar un frote con amigos del mismo sexo

Hola. Bienvenidos al siglo XXI. Hacer algo que a ti te parezca homosexual no es en sí mismo homesexual. Además que no hay nada remotamente malo en parecerlo aunque no lo fueras. Te hace parecer retrógrado, pleistocénico, tardomedieval. Y salvo que estés en una fiesta de Falange de las JONS, no creó que ganes enteros con nadie de tu entorno con esa técnica. Vas a hacer el puto ridículo. Además que te retratarás como un inmaduro, incapaz de pasárselo bien en su entorno teóricamente natural.

Cantar el Seven Nation Army

Especialmente si no está sonando. Eso de estar en un garito y empezar a escuchar a un grupo entonar el puto "lo-lololo-lolooolo" genera ganas de montar un Columbine ahí mismo. Puede que actualmente sea la mayor paletada cuñada alguien pueda hacer en una disco. Salvo que sea la despedida de soltero de una panda de paletos de pueblo que visten al novio de torero y canten el Seven Nation Army. Hasta Paquito el Chocolatero tiene más glamour. Y por si te quedan dudas, tampoco lo hagas dando vueltas por el centro de Madrid, so garrulo.