Se trata del DGTL Barcelona y este año ha celebrado con el mayor de los éxitos su tercera edición una vez más en el Parc del Fòrum
35.000 asistentes y más de 50 artistas de todos los rincones del mundo hicieron de ese fin de semana una auténtica oda a la música electrónica. Este año pudimos apreciar algunos cambios en cuanto a la localización de los escenarios, destacando el de la zona llamada AMP que se reubicó en el vertiginoso y amplio anfiteatro del Fòrum. En él pudimos disfrutar de algunos de los mejores momentos de todo el festival. 
Cabe destacar que las zonas de los baños estaban siempre en buenas condiciones y que este año el DGTL ha vuelto a sobresalir con sus propuestas sostenibles. En este caso los asistentes pudieron pasar por unas cabinas especiales que convirtieron más de 6.000 litros de orina en fertilizante


Una de las citas indispensables para nosotros era la performance live del canadiense con base en Barcelona, Fairmont, quien próximamente publicará un nuevo EP en el sello gatuno de Coyu, Suara. Su actuación en el escenario AMP fue como siempre, una maravilla para los oídos (pudimos escuchar temas de su pedazo de EP, Carthage) y una muy buena forma de calentar motores. 
Después no pudimos evitar subirnos al escenario Frequency, ubicado debajo de una de las instalaciones más llamativas del Parc del Fòrum. Este año trasladaron la cabina de espaldas al mar y la ornamentaron con plantas tropicales que le daban un toque único. 

En él estaban pinchando el dúo británico Optimo, quienes se marcaron un pedazo de set repleto de auténticas joyas del house y del pop underground inglés sacadas de su extensa y variada colección de vinilos. 
Después volvimos al escenario AMP para uno de los momentos más esperados de la noche: el B2B de Kölsch y Michael Mayer. Ambos transmitieron su buen rollo y su sentimiento de libertad a la hora de pinchar, marcándose algunas miticadas como The Model, un tema de 1978 perpetrado por Kraftwerk combinado con otras muchas novedades como el remix de Gerd Janson de Rabbit Mountain por M-A.N.D.Y publicado en el sello de Get Physical

A este espectáculo le siguió la siempre contundente sesión de Solomun, quien supo satisfacer a sus fans con una sesión de techno al más puro estilo Diynamic
Pero para cerrar la noche nos escapamos de nuevo al escenario Frequency donde Jasper James y Jackmaster tenían la fiesta montada. Los dos ingleses disfrutaron como bebés, evocando pura felicidad y sorprendiendo al público con sonidos que tocaron hasta la samba brasileña. Un final perfecto para una noche mágica. 

Aún con la resaca del viernes presente pusimos rumbo al Forum Barcelona para el día dos, el colofón musical a un festival que ya nos daba señales de haberse posicionado tan sólo en tres años como un referente en nuestro país, por su buen hacer, su puesta en escena y, como no, sus nombres. Y la velada del sábado venía cargado de grandes estrellas y alguna que otra sorpresa por descubrir.

Y no podíamos tener mejor recibimiento que el colosal ‘Energy flash’ de Joey Beltram pinchado por Daniel Avery en el escenario Modular, justo colindante a la entrada, que en sus momentos álgidos todos sus alos de luz (al menos 50 o 60 focos cenitales) se alineaban como astros dejándonos un paisaje industrialmente idílico. Eats Everything, por su lado, amenizaba el fin de la tarde con un set menos clásico. Un detalle de lo que sonaba (aunque realmente sabremos si ese era el track en concreto) este remix inédito de Deep Dish, mitad de Dubfire, con vocales de Eminen.

El live modular de Red Axes tiene algo que lo acerca a ser uno de los más divertidos del momento, quizá sólo sea el estilo inconfundible que está llevando a cabo el productor alemán. El de Recondite, por su parte, se caracterizó por agudos ultrasónicos y bajo de bpm, y a pesar de haber escuchado maravillas de mis compis de profesión acerca de su show, en mi opinión fue demasiado dark para un día dos a las 22:00h.

Nos habíamos perdido por la tarde nombres como Tornado Wallace o Pris Thomas, por lo que era el momento de reencontrarse con el baile house clasista, con tintes dekmanteleros del escenario Frequency. Tanto el australiano Mall Grab, como su sucesor Pedro Vian, dos jovéncisimos de la escena, dejaron todo lo que tenían para la pista, sonidos Lo-Fi y deep, perfectamente mezclados con sus sonidos Hivern Disc y house.2.

Mención especial al show de Coyu, del que todo el mundo hablaba, pero que nos perdimos. Gatos al poder y al parecer con muy buen sabor de boca. Pero si alguien se merece alguna mención especial aquella noche de sábado, ese alguien es Peter y es inglés, más conocido como Joy Orbison. Su selección musical fue simplemente maravillosa.

Para el cierre elegimos dos shows como polos opuestos, la contundencia infinita de Jeff Mills cargado de hard techno melódico, y el b2b entre Prosumer y Steffi quienes daban rienda suelta a un set perfectamente marcado en dos vertientes tan diferentes que casaban a la perfección, el techno berlinés de Ostgut On y el house setentero lleno de pista que ambos intercalaban. Dejaron a todos los allí presentes encantados y con ganas de repetir en 2018.