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Información del evento
  • Fecha del fotorreportaje:

Descripción:

Reina Bruja, un ambicioso proyecto con el que pretenden que Madrid este a la misma altura en lo que a night clubs se refiere que Londres, Paris, Milan o Nueva York. Y para que el local alcanzara esas cotas tan altas, decidieron confiar nuevamente en el que probablemente sea el diseñador de interior para restaurantes y locales de copas (con permiso de García de Vinuesa y Javier Furía, otros dos destacados decoradores de bares) más solicitado, o sea, Tomás Alía, cuyos locales tienen ya un sello personal y totalmente reconocible. Alía ha jugado con la iluminación y con las formas curvas, desde las barras onduladas que delimitan la sala, hasta la gran estructura de laminas de aluminio blanco formando un retícula orgánica camaleónica y coloreada. Es como tener muchos espacios diferentes en uno mismo. El bar es todo curvas y diseño orgánico, y los muebles, diseñados también por Alía, adoptan diferentes formas geométricas, desde el hall, con un mostrador de cristal retroiluminado rectangular, hasta las tres barras realizadas en corian blanco (resina que se usa para hacer encimeras), que describen curvas sinuosas. Para sentarse, la zona chill out, con un sillón rojo semicircular con una pared forrada de cuero y dos grandes columnas-lámparas de hojas de metacrilato de color curvado. Un espacio diáfano delimitado con unas columnas cilíndricas de metacrilato curvado transparente con grabados florales que cambian de color. Completa el galáctico set de interior un gran espejo al fondo de la sala que duplica un espacio que no es un bar, ni una discoteca, ni un local de eventos... sino todo eso al mismo tiempo y dirigido a un público standard (no pretende ser una sala elitista) amante del diseño comercial, los ambientes agradables... jóvenes adultos que demandan sitios de cierto nivel para salir a tomarse una copa.

Fotógrafos:

  • Jorge S.
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